viernes, 10 de julio de 2009

"Una boca que susurra bocanadas de arañas y grillos y que vomita conejos de colores y que succiona óxido del aire y escupe memorias bipolares"



Víveme, torniquete chorreante, en un amanecer plagado de marchitas carencias existenciales porque he fingido.
He fingido el tacto, labios aterciopelados, su perfección geográfica accidental, mi anhelo más codiciado.
He fingido amar, susurrantes palabras de canciones de cuna, sobreviviendo a la ternura, temiéndole al ser amado.
He sangrado, fingiendo placer y dolor. Recordando cada puñal, cada penitencia, a mi propio ser asumido en defecto.
He fingido morir, degustando la mentira que nadie quiere percibir, saboreando las lágrimas teñidas de vergüenza, gozando mi última tormenta.
He fingido escribir, sombríos corazones torturados, desangrándose en carmesíes llantos, encadenados al suicidio rodante.
Simplemente he fingido fingir.

lunes, 25 de mayo de 2009



Al parpadear ... Al parpadear ...


Una mesa, un revolver sobre una mesa. Una sola bala esperando ese destino cierto. Ojos angustiados mirando una mesa tentadora. Al parpadear... un parpadeo como el aleteo de una mariposa...


Y despues del aleteo de esa mariposa...


Una mesa ensangrantada, y unos sesos sobre ella. Una bala alojada con su destino cierto. Ojos muertos, desorbitados en la nada. Una mirada sin forma.


El poder del aleteo de una mariposa... Al parpadear... Al parpadear...

miércoles, 13 de mayo de 2009

ACUOSA GUTURAL

Se largó a llover. Alguien se largó a hablar... shhhh... escuchemos la lluvia contra la vereda, ¿No escuchas que te esta susurrando vocales sueltas?, de a una de a una de a una... y a veces de a dos de a dos... Hay viento, hay desgano, hay frio, hay objeto, no hay sujeto. Alguien solamente escupe consonantes. No hay concordancia entre los susurros y los escupitajos. Hay objeto, no hay sujeto.

miércoles, 15 de abril de 2009

CafeinA





¿Y será que la gente inteligente se dedica a vivir la vida en vez de a contarla?

Un rostro pálido. Un rostro amigable. Una cara llena de colores revolucionarios. Una cara fotografiada por una mente en blanco. Un ladrón que había robado un rostro dentro de su cabeza. Una constitución que no condenaba el hurto simbólico del alma. Una voz que impactaba contra otra. Dos voces supervivientes a través de los años. Dos voces que sufrían el mismo impacto, y de la colisión... burbujas, algunas tímidas otras atrevidas, que estallaban en simples chispas de diversos colores que rememoraban a un cordón desatado, a esos 7 locos cuerdos o a esa mirada que no tiene ganas de ver nada. Son burbujas, son chispas, es una atmósfera sobria y ebria de secretos escritos en trocitos de papel. Una lunatika con signos de exclamación en la cabeza. Un ninio con signos de interrogación en su cabeza. Un ninio con signos de exclamación y ahora una lunatika con signos de interrogación sobre sus cabezas. Una realidad. Otra realidad. Un mundo. Mutación, ni evolución o involución. Escombros, destrucción. Reconstrucción... simplemente había que construirlos de nuevo. Dos extraños nuevos. Siempre una lunatika y un ninio. Una moneda con 3 caras y una luna descarada. El humo de dos solitarios cigarrillos. Titilan... titilan... luciérnagas candentes en una luna descarada. Y en el suelo, cenizas y polvo de una vieja amistad sacudida por la inercia...

miércoles, 8 de abril de 2009

Mal-Dita Flor-De-Carne



Una flor de carne. Una flor antes a color, ahora cruda. Una flor de carne compacta, chorreante de sangre. Un tallo espinoso, un verde soñoliento que se tiñe de color carmín. Y su raíz no es mas raíz. La raíz es una mano putrefacta que se aferra a la tierra, a una tierra plagada pedacitos de corazones agusanados, descompuestos, desabridos, exprimidos. Sus pétalos emanan un aroma húmedo, pesado, que atraen a esas abejas que lo devoran todo. Esas abejas que se alimentan de carne viva ajena, de un polen diferente al polen. Y vuelan... y merodean... y zumban... gritan y engañan. Y son caníbales voladores.
Y en un principio fue una rosa más roja que la del sacrificio del ruiseñor. Y en un final fue una rosa vampira vertiente de sangre, vertiente de nuestro amor platónico, de nuestro egoísmo más puro. Y es la rosa más sincera de todas, es nuestro reflejo del otro lado del espejo.